
Historia de la Campaña
La campaña de justicia para trabajadoras domésticas empezó en el 2004 con una fuerte coalición local que incluía MUA, la Colectiva de Mujeres de La Raza Centro Legal, POWER (El pueblo organizado para ganar los derechos laborales). Unidos, la Coalición del Área de la Bahía, colaboraron en un proyecto participativo de investigación, diseñando y completando más de 250 encuestas para analizar las condiciones de trabajo de las trabajadoras domésticas. Encontramos que la mayoría de las trabajadoras domésticas, están manteniendo el promedio de dos adultos y dos niños, pero más de 80 porciento no ganan lo suficiente para mantener una familia de este tamaño. Una de tres trabajadoras informaron que en los últimos dos meses trabajaron más horas de las que acordaron. Sobre todo esto, somos intimidadas y nos hacen pensar que no tenemos derechos. Aparte de documentar los abusos de este sector e indicar las demandas de las trabajadoras domésticas, La Coalición del Área de la Bahía patrocinó una sesión de estudios de seis partes entre trabajadoras, examinando el séxismo y división de labor, la historia del trabajo doméstico en los Estados Unidos, y movimientos de trabajadoras domésticas en otros países.
En octubre del 2005, organizaciones del Área de la Bahía se unieron con aliados del Sur de California, CHIRLA (La Coalición de Derechos Humanos de Inmigrantes de Los Angeles) y El Centro de Trabajadoras Filipinas en Los Angeles, para formar La Coalición de Trabajadoras Domésticas de California. Las trabajadoras domésticas de las cinco organizaciones co-escribieron la ley, AB2536, cual extiende el derecho de compensación de tiempo extra a trabajadoras domésticas, y penalizó empleadores abusivos que dejan de pagarles a sus empleadas. Mientras que también se reconocen las necesidades de trabajadoras domésticas, como seguridad y salud ocupacional, acceso al cuidado de salud, y protección de la discriminación, las trabajadoras domésticas vieron esta propuesta como el primer paso para terminar con los abusos en la industria y empezar a valorar el trabajo doméstico.



