Por Maria Jimenez, Co-Directora de Empoderamiento Personal y Comunitario y miembra fundadora de MUA

Quiero compartir con ustedes un poco de la historia de la conexión que Mujeres Unidas y Activas (MUA) tuvo la fortuna de vivir y aprender junto al Reverendo Jesse Jackson.
En 1996, cuando MUA todavía formaba parte de la Coalición del Norte de California para los Derechos de los Inmigrantes, organización en la cual MUA nació a principios de los años 90 como una gran bendición para nuestra comunidad empezábamos a definir con más claridad nuestro camino como organización.
Con el apoyo de la entonces directora de la Coalición, Rene Saucedo, comenzamos a reflexionar sobre los siguientes pasos para MUA. Ya habíamos trabajado profundamente en fortalecer nuestra autoestima y liderazgo como mujeres inmigrantes, y sabíamos que era momento de construir alianzas y formar coaliciones con otras organizaciones y comunidades.
En ese contexto planeamos una gran caminata para brindar solidaridad a otros trabajadores que también estaban enfrentando abuso laboral y condiciones de trabajo peligrosas. Los trabajadores del campo en Watsonville necesitaban apoyo para iniciar una gran huelga y un boicot contra la compra de fresas. Fue entonces cuando, en el Edificio de la Mujer, el Reverendo Jesse Jackson se unió a nosotras. Nos dio una cálida bienvenida y nos recordó la importancia de la solidaridad entre todos los trabajadores y comunidades en lucha.
Ese día viajamos en camiones hasta Watsonville y participamos en una marcha en solidaridad con los trabajadores del campo y en apoyo al sindicato United Farm Workers. Muchas de las cosas que ocurrieron después nacieron de las semillas que el reverendo ayudó a sembrar ese día.
A partir de ese momento fortalecimos nuestras alianzas con organizaciones como Filipino Workers Center y Asian Immigrant Women Advocates, trabajando juntas para exigir nuestros derechos sin importar de dónde venimos ni en qué sector trabajamos.
Nuestro movimiento siguió creciendo y fortaleciéndose. Años después, formamos nuevas coaliciones como la Coalición Estatal de Trabajadoras de Hogar y la Alianza Nacional de Trabajadoras de Hogar.
Quiero cerrar con un profundo agradecimiento al Reverendo Jesse Jackson por sus enseñanzas, su liderazgo y su apoyo constante a nuestras comunidades.
Los trabajadores viven, viven.
La lucha sigue, sigue.