
El 26 de septiembre nos unimos frente al edificio de ICE junto con el personal, miembras y aliados, mostrando nuestra resistencia colectiva y solidaridad con quienes son víctimas de desapariciones forzadas. Este poderoso acto nos recordó que no permaneceremos indiferentes mientras agentes encapuchados de ICE secuestran y hacen desaparecer a miembros de nuestras comunidades.
Esta vigilia se realizó en solidaridad con las Vigílias Interreligiosas de Madres que se llevaron a cabo en Los Ángeles y en todo el país este mes. Hacemos un llamado a todas las madres, abuelas, madrinas y aliados para alzar sus voces y proteger a sus familiares, amigos, compañeros de trabajo y vecindario inmigrantes. Juntos continuaremos denunciando, organizando y exigiendo justicia hasta que cada inmigrante sea libre y cada familia esté completa.